pandemic vs epidemic

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El COVID-19 ha dejado su huella en la vida de todos, incluso en nuestro idioma. Tomemos un momento para pensar en la vida que llevábamos en el 2019. Antes de la escasez de papel higiénico y el cambio masivo de la sociedad al trabajo desde casa, ¿con qué frecuencia usaba usted palabras tales como “epidemia” y “pandemia”?

A menos que trabaje en el campo de la medicina o esté hablando de una película, probablemente no haya pensado mucho en palabras como estas. Sin embargo, ahora es difícil para la mayoría de las personas pasar incluso unos días sin escuchar a alguien usar una o ambas palabras en las noticias o en una conversación normal. Todo el mundo ha terminado por aceptar las palabras “pandemia” y “epidemia” en la jerga diaria. Sin embargo, ¿sabemos lo que significan? Además, ¿qué significa la palabra “endemia” que muchas personas han comenzado a usar?

Para llegar al fondo de esta pregunta, sumerjámonos en el mundo de aquellos que se ganan la vida estudiando enfermedades. Y mientras hacemos esto, eche un vistazo a la respuesta a la pregunta que persiste en la mente de muchas personas—¿terminará alguna vez la pandemia?

La epidemiología: el estudio de las enfermedades

Primero, veamos la rama de la medicina que establece las reglas de lo que define una pandemia, una endemia o una epidemia. Esta responsabilidad recae en los epidemiólogos, los científicos de los que probablemente haya escuchado más durante el COVID-19. Esto se debe a que la epidemiología es el estudio de las causas, los factores de riesgo y la propagación de problemas que amenazan la salud pública dentro de poblaciones específicas.

Los epidemiólogos identifican estas amenazas potenciales y las investigan de la misma forma que un detective investiga un crimen. Su objetivo es estudiar el problema, descubrir la causa de sus comienzos, quién corre más riesgo de verse afectado y determinar el mejor curso de acción. También buscan formas de evitar que el problema empeore.

Como cualquier ciencia, el trabajo de los epidemiólogos continúa a medida que aprenden más sobre la amenaza, y la amenaza misma evoluciona y cambia. Cada vez que usted escuchaba sobre la regla de los seis pies de distanciamiento social y obtenía información sobre cuándo debía hacer uso de un cubrebocas, estaba también viendo el trabajo de estos científicos.

¿Qué es una epidemia?

Cuando escuchó por primera vez sobre el virus COVID-19 a fines de 2019, se describió como un tipo desconocido de neumonía que se estaba propagando rápidamente entre millones de personas en la ciudad de Wuhan, China. Eventualmente, ese virus se propagó más allá de las fronteras de la ciudad y por todo el resto del país, hasta que finalmente cruzó océanos y fronteras.

En esos primeros meses, el brote del virus COVID-19 fue una epidemia, una enfermedad que se había propagado rápida e inesperadamente entre una gran cantidad de personas dentro de una población o región específica. Han existido muchas otras epidemias a lo largo de la historia del mundo, incluyendo la viruela, el sarampión y la poliomielitis.

Cuando una epidemia se convierte en pandemia

En algunos casos, una enfermedad epidémica puede convertirse en una pandemia, una epidemia que se ha propagado rápidamente a través de las fronteras hacia otros países y continentes. El prefijo pan de la palabra pandemia significa “todas”, al igual que la palabra panamericano significa “todas las Américas”.

No todas las epidemias pasan a la siguiente etapa para convertirse en pandemia. Algunas epidemias estallan y desaparecen rápidamente antes de que puedan dar el salto y volverse globales. Sin embargo, una vez que la enfermedad se propaga y los casos comienzan a dispararse a medida que se propaga desde su país de origen, una epidemia llega a su próxima definición y se convierte en una pandemia.

La epidemia de COVID-19 se convirtió oficialmente en una pandemia de COVID-19 en marzo de 2020 cuando fue declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para entonces, el COVID-19 se había extendido a más de 100 países. Antes de la pandemia de COVID-19, la última pandemia fue la pandemia de la influenza H1N1 en 2009.

Cuando una pandemia se vuelve endémica

Entonces, ¿cuál es el siguiente paso después de una pandemia? En algunos casos, como en el caso de la polio, el uso generalizado de la vacuna contra la polio en los Estados Unidos eliminó la enfermedad hasta el punto de que no ha habido un caso de polio en el país desde el 1979.

En otros casos, la enfermedad se ralentiza y cada vez menos personas se enferman hasta que el virus deja de circular activamente entre la población. Ocasionalmente puede que haya brotes que se identifiquen y controlen rápidamente para evitar que se propaguen, como es el caso del sarampión. Un brote ocurre cuando hay nuevos casos de la enfermedad en una población o región donde la enfermedad normalmente no existe.

Luego están las enfermedades que, aunque disminuyen en ocurrencia, no desaparecen por completo y continúan circulando dentro de una población o región específica. Suficientes personas dentro de la población afectada han adquirido inmunidad, ya sea por contraer la enfermedad o por haberse vacunado, lo que dificulta que la enfermedad se propague tan rápido como antes.

En algún momento durante este proceso, la pandemia se vuelve endémica, una enfermedad que circula constantemente dentro de una población o región específica. Para recordar la diferencia entre los términos epidemia y endemia, piense en el prefijo “end,” que en inglés significa “fin.” El final potencial de una pandemia es una endemia.

La malaria es un ejemplo de una endemia. Se encuentra mayormente en países tropicales y rara vez se propaga fuera de ese rango confinado (y cuando pasa, se clasifica como un brote).

Imagínese el final de la pandemia: la endemia del COVID-19

Eventualmente, se espera que el COVID-19 se convierta en una enfermedad endémica. Nunca desaparecerá por completo, pero a medida que más y más personas adquieran algún tipo de inmunidad, la gravedad y el número de casos disminuirán. La mayoría de los científicos piensan que el COVID-19 eventualmente se volverá como la gripe, donde los casos empeoran durante algunas temporadas pero la enfermedad en sí siempre está presente.

Entonces, ¿alguna vez habrá un final para la pandemia de COVID-19? La respuesta es sí. Eventualmente. Pero la enfermedad en sí no desaparecerá por completo, y solo el tiempo dirá cómo será el futuro endémico del COVID-19.

Woman After Weight-Loss Looking In Mirror

Woman After Weight-Loss Looking In Mirror

Su imagen corporal es la forma en que usted se ve a sí mismo: la imagen mental que usted ha creado a partir de varios factores. Naturalmente, las métricas físicas, como la talla y el peso, juegan un papel en la configuración de la imagen que tiene de usted mismo. Pero los factores psicológicos, mentales y emocionales tienen un impacto de igual magnitud en cómo se ve usted a sí mismo y en cómo acepta su cuerpo.

Aquí está el problema: su imagen corporal no siempre es precisa. Su percepción, moldeada por todas las facetas enumeradas anteriormente, puede estar sesgada. A menudo, usted es su mayor crítico, especialmente cuando se trata de su apariencia.

Una imagen corporal negativa puede afectar su vida de muchas maneras y evitar que se sienta lo mejor posible. Nadie quiere sentirse de esa manera, por eso es hora de comenzar a desenredar la psicología del peso, la imagen corporal, la positividad corporal y la aceptación corporal.

La discusión sobre la positividad corporal existe tanto a nivel individual como social.

De forma individual, la positividad corporal describe un estado de ánimo. Cuando usted tiene una actitud positiva con respecto a su cuerpo, esto quiere decir que, en general, se siente bien con su apariencia física. Esto incluye aceptar los cambios por los que su cuerpo podría pasar, o por los que pasará, de manera natural. La positividad corporal requiere que usted tenga expectativas realistas con respecto a su cuerpo y, más importante aún, que acepte los cambios que su cuerpo experimenta con el paso del tiempo.

El concepto de positividad corporal también describe un movimiento social más amplio. La sociedad ha establecido estándares de belleza poco realistas desde que existen los medios de comunicación. Y eso es mucho tiempo. En los últimos años, la gente ha hablado más abiertamente sobre los efectos negativos que estos estándares de belleza pueden tener en las personas. Cuando está constantemente expuesto a imágenes poco realistas de cómo “debería” lucir, es bastante difícil sentirse bien consigo mismo. Cierto, ¿no? El movimiento de positividad y aceptación corporal consiste en un llamado a cambiar los estándares de la norma actual. La publicidad y los medios de comunicación deben reflejar el mundo real: esto significa representar a personas de todas las formas y tallas.

Así que, contrario a la creencia popular, la positividad corporal no es una moda pasajera ni tampoco está alentando a las personas a ser poco saludables. Más bien, la positividad corporal es un estado de ánimo y un movimiento social que simplemente alienta a las personas a aceptarse más a sí mismas y a los demás.

Factores que influyen en la imagen corporal

El cerebro humano recibe y procesa información constantemente, tanto de manera consciente como inconsciente; es una de las cosas que hace que la vida sea tan interesante. Sin embargo, también puede ser un poco inconveniente. Debido a que su cerebro recibe tanta información, su imagen corporal a menudo se ve influenciada inconscientemente por el mundo que lo rodea.

Algunos factores que pueden tener un impacto negativo en su imagen corporal incluyen:

  • Cultura y familia: Los estándares de belleza varían de una cultura a otra. El concepto de la belleza conectado con su cultura y su nivel de afinidad atado a dicho concepto pueden tener un impacto duradero en la forma en que usted se ve a sí mismo. Su familia puede influir de manera similar, para bien o para mal. Una familia solidaria que apoye la positividad corporal puede ayudar a fomentar la aceptación corporal en los niños. Desafortunadamente, lo contrario también es cierto. Una familia dada a la crítica puede tener un efecto duradero en la autoimagen de un individuo.
  • Medios de comunicación: como se mencionó anteriormente, los anuncios y otras formas de publicidad, especialmente los medios relacionados con la industria de la moda, juegan un papel importante en la configuración de los estándares de belleza en nuestra sociedad, y a menudo, esos estándares no son realistas. La comparación con un estándar de belleza inalcanzable (y posiblemente poco saludable) a menudo conduce a una imagen corporal negativa. Trate de estar consciente de la publicidad a la que se expone, ¡especialmente en las redes sociales!
  • Pérdida de peso o fluctuaciones: los cambios rápidos o extremos en su apariencia pueden afectar negativamente su imagen corporal. Esto de hecho incluye también la pérdida de peso. Muchas de las personas que pierden peso rápidamente continúan experimentando una imagen corporal negativa. Esto puede ser el resultado del síndrome de la “grasa fantasma”, un fenómeno en el que las personas continúan sintiéndose obesas, e incluso viéndose a sí mismas con sobrepeso, después de haber bajado rápidamente algunas libras.
  • Condiciones de la piel: la imagen corporal no sólo tiene que ver con el peso y la talla. El acné, las cicatrices y otros cambios en la piel también pueden afectar la imagen corporal. Gracias a la aerografía, el maquillaje, la iluminación y otros trucos de posproducción, la gente que aparece en los medios de comunicación siempre aparenta tener una piel perfecta. Recuerde: esto no refleja necesariamente cómo se ven esas personas en la realidad, y usted forma parte de un mundo real. Entonces, cuando usted compara su piel con la de ellos, no está siendo justo consigo mismo.

Imagen corporal y salud: los efectos de la positividad corporal en su bienestar físico y mental

La mayoría de las personas quiere sentirse bien con su aspecto, tener una imagen corporal positiva. Puede sonar como algo sencillo, pero este objetivo puede ser más difícil de alcanzar de lo que se imagina. Pero hay buenas razones por las que vale la pena seguir apuntando a la positividad corporal.

Después de un tiempo, la negatividad corporal puede afectar su bienestar mental. La positividad y aceptación corporal, por otro lado, pueden aumentar su confianza, su estado de ánimo, su autoestima y proporcionarle una sensación general de bienestar y satisfacción. Esto puede ayudar a reducir la ansiedad social, mejorar su desempeño en el trabajo y beneficiar sus relaciones interpersonales.

Y los beneficios no se detienen ahí. La imagen corporal positiva también está relacionada con la formación de hábitos de vida más saludables. Las personas con una imagen corporal positiva tienden a llevar una dieta más saludable, fuman menos y beben menos alcohol que las personas con una aceptación corporal negativa. Esto crea un circuito de retroalimentación positiva. Cuanto más cuide su cuerpo, mejor se sentirá al respecto. Y cuanto mejor usted se sienta con respecto a su cuerpo, más deseos tendrá de cuidarlo.

Grasa fantasma: los efectos psicológicos de la pérdida de peso en la imagen corporal

Contrario a la creencia popular, mejorar la imagen corporal no siempre es cuestión de perder peso. Esto se debe a que, como se mencionó anteriormente, la imagen corporal no siempre está ligada a su apariencia; a menudo tiene más que ver con sus pensamientos y otros elementos mentales y psicológicos.

El fenómeno conocido como grasa fantasma es un buen ejemplo. Cuando una persona pierde una cantidad sustancial de peso, lo suficiente como para cambiar su apariencia física, a veces todavía le cuesta verse a sí misma sin su peso y talla anteriores; todavía sienten la “grasa fantasma” en su cuerpo. Las personas que experimentan el síndrome de la grasa fantasma han revelado que les preocupa la posibilidad de derribar cosas a su alrededor; se perciben mucho más grandes de lo que realmente son.

Las experiencias de las personas con esta grasa fantasma varían mucho y no hay una forma garantizada de ayudar a su cerebro a ponerse al día con su apariencia. A menudo, hay que simplemente darle tiempo al tiempo. Después de años y años de aprender a verse a sí mismo de una manera, puede tomar un tiempo cambiar esos patrones de pensamiento.

Cambiar su manera de pensar puede tomar más tiempo que cambiar su cuerpo, pero ese ajuste mental es posible. Ya sea reemplazando sus patrones de pensamiento negativos por positivos, tirando la báscula o recitando afirmaciones, existen innumerables estrategias que pueden ayudarle a mejorar su imagen corporal. Es solo cuestión de encontrar lo que funcione para usted.

Consejos para mantener una mentalidad corporal positiva

Después de haber leído hasta este punto, probablemente se esté haciendo una pregunta muy importante: si la positividad corporal es tan importante, ¿qué puede hacer usted para mantener una imagen corporal positiva? No existe una solución que lo arregle todo—la aceptación del cuerpo y la positividad se ven de manera distinta dependiendo de la persona. ¡Pruebe algunos de los siguientes consejos y prácticas para ver cuáles le ayudan a mantener una imagen corporal positiva!

  1. Mantenga un diálogo interno positivo: si descubre que con frecuencia experimenta pensamientos críticos sobre su persona y su apariencia, intente reemplazar esas críticas con autoafirmaciones.
  2. Manténgase activo todos los días: puede que se sienta harto de escuchar sobre los beneficios del ejercicio, pero hay una razón por la que escucha tanto al respecto. ¡El ejercicio realmente hace maravillas! Un poco de actividad todos los días, aunque no sea rigurosa, realmente puede ayudarlo a mantener en un buen nivel su propia imagen. Ejemplos de actividad física pueden ser trotar, hacer la limpieza, bailar o salir a caminar.
  3. Demuéstrese cariño: muchas personas consideran que el amor propio y los autocuidados son cursis y sin importancia. ¡No deje que ese sea usted! No existe una manera correcta o incorrecta de practicar los autocuidados, pero intente hacer algo todos los días que sea realmente para usted. Esto podría ser tan simple como reservar tiempo para leer un buen libro o tan complicado como que le den un masaje.
  4. Use ropa que lo ayude a sentirse cómodo consigo mismo: al elegir su ropa, asegúrese de tener en cuenta dos factores: la textura y cómo lo hace sentir . Si su ropa está demasiado apretada, le causa comezón o le resulta incómoda, es difícil sentirte bien consigo mismo. Trate de encontrar ropa que le guste y que también sea cómoda.
  5. Preste atención a las personas de las que se rodea: sus amigos y compañeros de trabajo pueden tener un gran impacto en su propia imagen. Procure rodearse de personas positivas que le hagan sentirse bien. ¡Esto también se aplica a las redes sociales! Una fuente social llena de negatividad no le hará ningún favor a sus pensamientos.

Usted se encuentra bombardeado constantemente con mensajes dirigidos a su cuerpo, ya sea por sus seres queridos o por imágenes en las redes sociales. Con toda esta información llegando en oleadas, incluso una imagen corporal saludable puede desgastarse o desaparecer por completo en una marea de negatividad. Por eso es importante infundir la imagen que tiene de su cuerpo con una gran cantidad de positividad corporal.

El viaje hacia la aceptación del cuerpo y una imagen corporal saludable no es fácil y es diferente para todos. Entonces, antes de embarcarse, es bueno saber cuán positiva es su imagen corporal en este momento.

El cuestionario de imagen corporal saludable que viene a continuación lo guiará a través de diferentes aspectos de la positividad corporal. Los puntos de sus elecciones se sumarán automáticamente, y su puntaje final revelará su nivel de positividad con respecto a su imagen corporal. Una vez conozca su puntuación total y el grupo al que pertenece, usted podrá tener acceso a los enlaces con los recursos que le ayudarán a mejorar o mantener una imagen corporal saludable.

Conteste el cuestionario de imagen corporal saludable

 

El viejo adagio dice que “una manzana al día, mantiene lejos al médico”. Sin embargo, hay otros alimentos de apoyo a la inmunidad en los pasillos del supermercado. La nutrición para la inmunidad es un objetivo popular en las tendencias actuales de alimentación. Se necesita una amplia variedad de alimentos integrales para crear una alimentación balanceada, y algunos son fuentes particularmente buenas de nutrientes para la inmunidad.

Los alimentos que apoyan su sistema inmunológico tienen un alto contenido de nutrientes. Eso significa que están cargados de vitaminas, minerales, fitonutrientes y otros nutrientes útiles. Los beta glucanos, la vitamina C, las vitaminas del complejo B y el zinc son algunos de los nutrientes más importantes para la inmunidad.

Todos trabajan para proteger su salud. Estos nutrientes apoyan la función de las células del sistema inmunológico, como los neutrófilos, los macrófagos y las células citotóxicas. Mediante el apoyo a sus defensas naturales, la nutrición para la inmunidad puede ayudarle a mantener su salud.

Es importante incluir estos nutrientes en sus alimentos cotidianos. Y la buena noticia es que cada uno de ellos viene en un empaque saludable y delicioso. Ya sean los pimientos rojos, el kiwi, los garbanzos o las nueces de la India, cada vez que vaya al supermercado asegúrese de comprar alimentos que apoyen la inmunidad.

Hongos, granos integrales y lácteos: beta glucanos

Los hongos han sido afamadamente relacionados con la salud inmunológica. Sin embargo, hay más alimentos aparte de los hongos que contienen beta glucanos, que son los nutrientes responsables del apoyo inmunológico que dan los hongos. Los beta glucanos son azúcares que están presentes en las paredes celulares de los hongos, las bacterias y otros materiales vegetales. También están presentes en la avena, en otro granos y en los productos lácteos.

Cuando usted consume alimentos ricos en beta lucanos, su sistema inmunológico florece. Los beta glucanos son inmunoestimulantes, lo que significa que apoyan la función y la capacidad de respuesta de las células inmunológicas. Estos micronutrientes apoyan la actividad normal de los neutrófilos, los cuales ayudan a mantener su salud.

Su respuesta inmunológica puede ser preparada por moléculas como los beta glucanos. Estos habilitan su inmunidad innata (su viejo sistema inmunológico) para que reaccione ante amenazas reales con estímulos inocuos. Una vez que está “despierto” y alerta ante detonantes externos, su sistema inmunológico está en un estado intensificado de alerta.

La actividad de los macrófagos (un tipo de glóbulo blanco) también es estimulada por la presencia de los beta glucanos. Juntos (y con la ayuda de los beta glucanos), los neutrófilos y los macrófagos desempeñan una importante función en el mantenimiento de su salud inmunológica.

Y usted no tiene que ir muy lejos para encontrar alimentos ricos en beta glucanos. Los beta glucanos son polisacáridos grandes (moléculas grandes de azúcar) que se añaden a los alimentos para incrementar su contenido de fibra. Muchos cereales, alimentos horneados, la avena instantánea y productos a base de leche están fortificados con beta glucanos. Aumente sus conocimientos acerca de cuáles son las fuentes alimenticias de beta glucanos de manera que puede poner en práctica una nutrición saludable para su sistema inmunológico.

Frutas y verduras – Vitamina C

La vitamina C es un poderoso antioxidante. También trabaja con su sistema inmunológico para mantener su salud. Los neutrófilos (otro de los cinco principales tipos de glóbulos blancos) tienen una alta concentración de vitamina C. La usan para reducir los radicales libres y otras especies tóxicas de oxígeno para protegerse cuando salen a proteger su salud.

La presencia de vitamina C también produce la activación —o maduración— de los leucocitos. Estas importantes células inmunológicas son parte de las defensas naturales de su cuerpo que hacen que usted se sienta de lo mejor. Trabajando de forma paralela con los anticuerpos, los leucocitos pueden dirigir a otras células de su sistema inmunológico. Esta función esencial ayuda a mantener una inmunidad saludable.

Son brillantes y vibrantes, de manera que es fácil encontrar alimentos ricos en vitamina C cuando va de compras. Las frutas cítricas, los pimientos coloridos, las espinacas y el brócoli son excelentes fuentes de estas vitaminas y antioxidantes esenciales. Puede consumirlos como colación o como acompañamiento de un platillo. Así pues, cuide su sistema inmunológico e incluya la vitamina C en su carrito de compras.

Proteína: Vitaminas del complejo B y zinc

Este grupo de vitaminas esenciales y un poderoso mineral se alían con su sistema inmunológico para que usted se mantenga saludable y se sienta de lo mejor. Las vitaminas del complejo B cumplen este propósito gracias a que apoyan un metabolismo saludable y ayudan a producir glóbulos blancos. El zinc apoya el desarrollo de células inmunológicas y actúa como antioxidante, defendiendo su cuerpo mediante la destrucción de los radicales libres.

Las vitaminas de complejo B son inigualables. Estos ocho nutrientes de la inmunidad se encuentran comúnmente en el atún, el hígado de res, el pollo y la carne de pavo. Como se mencionó antes, desempeñan un papel importante en un sistema inmunológico saludable porque ayudan a su cuerpo a producir glóbulos blancos. Las vitaminas del complejo B también apoyan la producción de hemoglobina. Esta proteína ayuda a los glóbulos rojos a transportar oxígeno por todo su cuerpo.

El zinc participa en diversas funciones del sistema inmunológico. En su cuerpo, el zinc estimula la producción de células inmunológicas. También ayuda a estas células a iniciar una adecuada respuesta inmunológica. Los macrófagos también dependen del zinc para que les ayude a desempeñar su función normal en las respuestas de su cuerpo.

Los radicales libres están en clara desventaja ante el zinc. Mediante la reducción de las especies tóxicas de oxígeno, el zinc puede minimizar el daño ocasionado por los radicales libres.

Sin embargo, puede ser complicado encontrar este mineral esencial. El zinc se esconde en alimentos como las ostras, el cangrejo y la langosta. Pero si los costosos mariscos no encajan en su presupuesto ni van con sus papilas gustativas, en lugar de eso compre una caja de cereal para el desayuno saludable a base de granos integrales. Muchos cereales para el desayuno hechos a base de cereales integrales y fortificados contienen una cantidad importante de zinc.

El consumo de alimentos que apoyen la inmunidad y que estén cargados de vitaminas del complejo B y zinc ayudan a su sistema inmunológico aportando hemoglobina a los glóbulos rojos y aumentando el número de células defensoras como los leucocitos y los neutrófilos. Aprenda a rotar sus opciones de macronutrientes de manera que logre una cierta variedad y al mismo tiempo se concentre en nutrir su sistema inmunológico.

Lista de nutrientes que debe comprar para apoyar su sistema inmunológico

Usted puede obtener micronutrientes que apoyen su inmunidad a través de comer saludablemente. Si se le complica encontrar los alimentos que listamos a continuación, o si los evita por alguna razón, tal vez necesite ayuda para darle apoyo a su sistema inmunológico. Los suplementos nutricionales también pueden aportar estos micronutrientes necesarios para el apoyo inmunológico. La suplementación puede ayudar a su cuerpo a mantener llenas sus reservas de los nutrientes para la inmunidad que usted más necesita.

 Sin embargo, empiece con esta lista, que ofrece amplias fuentes alimenticias de nutrientes que apoyan la inmunidad. Debería poder encontrar alimentos ricos en beta glucanos, vitamina C, vitaminas del complejo B y zinc en el supermercado, en el mercado o en su propio jardín.

Estos nutrientes se ocultan a la vista de todos. Todo lo que necesita es comer y disfrutar. ¡Buen provecho!

Beta glucanos

  • Pan de trigo integral
  • Cereales integrales con alto contenido de fibra
  • Avena
  • Champiñones
  • Algas
  • Productos lácteos con bajo contenido de grasa
  • Productos cárnicos con bajo contenido de grasa

Vitamina C

  • Naranjas
  • Kiwis
  • Toronjas o pomelos
  • Pimientos rojos
  • Pimientos verdes
  • Brócoli
  • Brotes de Bruselas
  • Espinacas

Vitaminas del complejo B

  • Cereales fortificados con vitaminas del complejo B
  • Hígado
  • Pechuga de pollo
  • Salmón
  • Huevo
  • Yogurt

Zinc

  • Ostras
  • Langosta
  • Cangrejo
  • Res
  • Garbanzos
  • Nueces de .a india
  • Frijoles rojos

El sistema inmunológico está siempre trabajando para mantenerlo saludable. Entender la forma en que el propio organismo se protege le da a usted armas para combatir los gérmenes. Hay muchos mitos sobre cómo mantenerse saludable. Investigue para distinguir entre realidad y ficción y no se deje engañar por ninguno de estos mitos sobre el sistema inmunológico.

Arranque con el pie derecho con esta lista que derrumba siete de los mitos más comunes sobre el sistema inmunológico. Entérese de qué lo enferma y qué no, y descubra las medidas que puede tomar para mantenerse saludable durante todo el año.

Mito sobre la inmunidad 1: El clima frío enferma

Tan seguro como el cambio de estación es que en invierno acabará por pescar algo. La pregunta es por qué. Es muy común pescar algún virus de resfriado en los meses fríos, y tal vez eso lo lleve a pensar que las bajas temperaturas son la causa de su enfermedad.

Pero no es así.

Sí hay un vínculo entre las bajas temperaturas y la enfermedad, pero es una correlación, no una relación de causa y efecto. Muy probablemente los cambios de comportamiento asociados con el clima frío desencadenan esos picos estacionales.

El clima frío hace que las personas pasen más tiempo en lugares cerrados, lo cual da lugar a la transmisión de gérmenes entre quienes están en estrecho contacto. Piense en miembros de una familia, compañeros de trabajo, compañeros de clase o las personas con quienes comparte el transporte público. La proximidad con otros es la forma principal de difusión de los virus, independientemente de las temperaturas a la intemperie.

Un patrón similar se presenta cuando los niños vuelven a la escuela después de las vacaciones de verano o cuando usted empieza a ir a un nuevo gimnasio. La cercanía física con muchas personas aumenta la probabilidad de pescar algún bicho (haga frío o calor afuera).

Destaca en algunas investigaciones que las bajas temperaturas ofrecen un mejor entorno de vida para ciertos virus. El rinovirus (microbio responsable del resfriado común) suele vivir en estado latente en los conductos nasales esperando por temperaturas más adecuadas. Cuando llega el frío, despierta y se reproduce.

Si usted se queda dentro por el clima, una tos o estornudo involuntarios lanza al virus del resfriado al aire que usted comparte con otros. Como el clima frío acerca a las personas, basta con un estornudo para difundir un resfriado. Pero el cambio de clima no fue sino parte de la ecuación.

Mito sobre la inmunidad 2: Las alergias estacionales son signo de debilidad del sistema inmunológico

Es todo lo contrario. Las alergias estacionales son resultado de una respuesta inmunitaria exagerada que confunde partículas pequeñas del aire con microorganismos perjudiciales. Piense que las alergias son la característica distintiva de un sistema inmunológico exageradamente vigilante, más que perezoso.

Puede ser difícil diferenciar una alergia de un problema de las vías respiratorias superiores, pues comparten muchos de los síntomas, pero la alergia no es contagiosa. Tal vez usted tenga dolor de cabeza, congestión, escurrimiento nasal, ojos llorosos/irritados, o hasta ardor en la garganta. Todos esos síntomas son también los de un resfriado.

La diferencia radica en que las alergias no son provocadas por bacterias o virus. Al respirar, partículas inofensivas como polvo, polen o moho entran al organismo. Si usted padece de alergias estacionales, su sistema inmunológico responde a dichas partículas como si fueran posibles patógenos.

Para minimizar los síntomas de su alergia, trate de identificar qué la provoca. Si es el polen, evite las plantas en flor. Las alergias al polvo suelen intensificarse cuando afuera hay viento, así que en los días airosos, piense en protegerse la boca y la nariz con una mascarilla.

Como su nombre lo indica, estas alergias son estacionales, es decir, que con el tiempo empezarán a mejorar. Los síntomas de alergias suelen controlarse con medicamentos recetados por un médico. Hable con su doctor para ver si puede ayudarle a controlar sus alergias estacionales.

Mito sobre la inmunidad 3: El lavado de manos “mata” a los virus

Tal vez le sorprenda enterarse de que el lavado de manos en realidad no los mata, pues los virus no están vivos, o sea que no pueden reproducirse por sí mismos, pero el lavado de manos sí las libera de los virus, de otra manera.

El jabón se adhiere a la membrana o pared exterior de los virus, y las moléculas de jabón también compiten con los lípidos que están dentro de la membrana del virus, ayudan a descomponerlo y lo hacen inofensivo. Esta viscosidad se traduce en que el agua arrastra los microbios. Al lavarse las manos, se deshace literalmente de los virus que le pueden provocar una enfermedad.

Si desea recordar cómo lavarse adecuadamente las manos, revise esta práctica guía. La técnica del lavado de manos es importante, e implica mucho más de lo que usted se imagina.

Después de lavarse las manos, asegúrese de secarlas perfectamente. La transferencia de los virus es más difícil cuando las manos están secas. Lávelas y séquelas con frecuencia durante el día. El lavado de manos no mata los gérmenes patógenos, pero es una forma efectiva de deshacerse de ellos.

Mito sobre la inmunidad 4: El desinfectante para manos es más efectivo que el lavado de manos

Lavarse las manos con agua y jabón es la forma más efectiva de prevenir la difusión de bacterias y virus. Cuando no es posible, el desinfectante para manos es una alternativa segura.

A diferencia del lavado de manos, el desinfectante para manos sí destruye los microbios. El alcohol del desinfectante desactiva los virus y evita que se transfieran a partir de ellas. El desinfectante de manos con un mínimo de 60 por ciento de alcohol efectivamente mata las bacterias y los microbios que tiene en las manos.

Para aprovechar al máximo el desinfectante de manos, trate de eliminar primero la suciedad y los desechos visibles. Límpiese las manos con una servilleta o paño antes de aplicar el desinfectante. La suciedad y la grasa propia de la piel reducen la efectividad del desinfectante para acabar con los microbios.

Para eliminar los microbios, el desinfectante para manos no es tan efectivo como lavarse las manos. Llevar consigo el desinfectante es una forma práctica de limpiarse las manos en cualquier lugar. Cuando va de compras o va manejando, no siempre es posible detenerse para lavarse las manos. Utilice el desinfectante en esos casos para mantenerse libre de gérmenes.

Mito sobre la inmunidad 5: “Alimenta a un resfriado, mata de hambre a una fiebre”

Este refrán es uno de los mitos más arraigados sobre el sistema inmunológico. El organismo necesita el combustible adecuado para combatir cualquier infección. Imagínese tratar de ganar una batalla con el estómago vacío: así se comportará su sistema inmunológico si restringe lo que come cuando está enfermo.

No hay muchas pruebas de que ayunando se reduce la fiebre. De hecho, la demanda de calorías del organismo se incrementa cuando usted lucha con una infección. El sistema inmunológico necesita la energía de la dieta para incrementar la producción de glóbulos blancos. Cuando sube la temperatura interna del cuerpo también se acelera el metabolismo. Esto significa que se necesitan más calorías para estar a la altura.

Sin embargo, si no se siente bien, tal vez no tenga mucho apetito, lo cual es completamente normal. No se obligue a comer si no quiere, podría sentir náuseas.

Pero si tiene un resfriado o fiebre, si está enfermo, es importante comer lo que apetezca. Opte por alimentos integrales y nutritivos si no se siente bien. Muchas frutas, verduras cocidas y proteínas son fáciles de digerir y aportan los nutrientes esenciales para organismo. Coma lo que más se le antoje.

Mito sobre la inmunidad 6: La sopa de pollo con pasta acorta el resfriado

Por bueno que parezca, un plato de sopa no es ninguna cura. Y aunque la sopa de pollo con pasta tradicionalmente se haya considerado como un alimento reconfortante, por desgracia la sopa en sí no tiene poderes mágicos curativos, como tampoco las plumas del pollo con que se hizo la sopa.

Tiempo, descanso y la medicación adecuada son la única forma para derrotar a una infección.

Esto no quiere decir que la sopa de pollo con pasta sea una mala idea. Es magnífica y deliciosa para una buena nutrición por los ingredientes de calidad que pueden ayudarle a llenar de energía su cuerpo cuando lo necesita. Los antioxidantes y las vitaminas de las verduras favorecen al sistema inmunológico, y las proteínas del pollo proporcionan energía sostenible para apoyarlo en su batalla.

Las sopas (y otras comidas calientes) ayudarán a aliviar algunos de los síntomas del resfriado. El vapor del caldo suele limpiar los senos paranasales y el calor puede aliviar a una garganta irritada.

Otros alimentos también suelen ofrecer un alivio similar. Té caliente, miel, arroz, plátano y puré de manzana son deliciosos, y pueden aliviar las molestias estomacales. Pruebe con alguno la próxima vez que no se sienta bien. No curan de por sí el resfriado, pero le proporcionarán la nutrición que necesita para apoyar al sistema inmunológico.

Mito sobre la inmunidad 7: El ejercicio debilita al sistema inmunológico

Emprender un programa de entrenamiento tipo Juegos Olímpicos puede provocar un gran desconcierto en su sistema inmunológico, pero el ejercicio regular de bajo impacto suele hacerle mucho bien al organismo. El hábito del ejercicio es una forma confiable de preparar al organismo para los gérmenes que lo rondan.

Los glóbulos blancos proliferan cuando usted entrena. El ejercicio incrementa la renovación celular en el organismo y estimula la producción de tan importantes células inmunitarias. Después de todo, son las tropas que van a la vanguardia en la batalla contra virus y bacterias.

Que ejercitarse sea un objetivo para la salud del sistema inmunológico y el bienestar en general. Asegúrese de no exagerar, pues demasiado ejercicio vigoroso puede resultar contraproducente. No arriesgue, camine, trote o nade para asegurarse de que el movimiento corporal sea un apoyo para el sistema inmunológico.

No permita que los mitos y la desinformación sobre el sistema inmunológico se propaguen

Ahora que ya está enterado de los datos falsos en torno al sistema inmunológico, haga lo que le toca para sustituir esos mitos con la verdad.

Asegúrese de aplicar las medidas de seguridad apropiadas cuando aumenta la difusión de los virus. Demuestre sus conocimientos relativos a los mitos sobre el sistema inmunológico dando prioridad al ejercicio y consumiendo alimentos nutritivos para sentirse fuerte. Instruya a su familia y amigos sobre la importancia del lavado de manos.

Acabe con los mitos sobre el sistema inmunológico y haga lo pueda para ayudar a que su organismo se mantenga saludable.

El sistema inmunitario libra una batalla todos los días, a eso se dedica.

Usted está protegido por una defensa coordinada. Las células, las proteínas y la señalización química unen sus fuerzas contra las bacterias, virus, parásitos y otros agentes patógenos. Su sistema inmunitario ayuda también a la cicatrización de heridas, la renovación celular y de los tejidos, y a restaurar.

Un sistema inmunitario saludable y funcional es una maquinaria compleja constituida por muchas capas, subsistemas, tejidos, órganos y procesos, y un conocimiento básico del mismo puede ayudarle a saber qué necesita para mantenerlo saludable.

Barreras de Entrada

Imagine que su organismo es un castillo que tiene que defenderse. La primera capa de defensa son sus barreras físicas y químicas, unos muros altos y gruesos que alejan a muchos intrusos.

La piel es la barrera física más obvia, es muy buena. El órgano más grande es un recubrimiento a prueba de agua que protege contra los agentes patógenos. La estructura de la piel, las sustancias que se encuentran en su superficie y otros compuestos de capas más profundas, ayudan a dar protección.

La piel hace un buen trabajo, pero hay otras vías de entrada al organismo, por eso hay otras barreras físicas.

Las vías respiratorias superiores tienen cabellos delgadísimos llamados cilios, los cuales pueden alejar de los pulmones la materia que puede dañarlos. La barrera intestinal bloquea la absorción de sustancias potencialmente dañinas, y a través de las funciones excretoras (baño), se expulsan físicamente los agentes patógenos.

El moco difumina la línea entre lo físico y lo químico. No importa en qué categoría se clasifique, el moco es una trampa efectiva para los invasores que producen membranas por todo el cuerpo. Esta sustancia espesa y pegajosa es una trampa que atrapa a los microbios y no los deja ir.

Otras barreras químicas son las lágrimas, la saliva, el ácido estomacal y las sustancias químicas protectoras que se producen en el interior de las células y en la sangre.

Inmunidad en General: Sistema Inmunitario Innato

En ocasiones, al sistema inmunitario innato se le llama sistema inmunitario no específico. Este subsistema de la defensa inmunitaria general forma parte del código genético de cada quien, y es la parte innata, o inherente; proporciona protección más general porque destruye todos los microbios que entran al organismo. Es la parte no específica.

Las defensas celulares entran en acción si un agente patógeno sobrevive a las barreras físicas y químicas, que también podrían considerarse como parte del subsistema innato. Es aquí donde entran los fagocitos (tipo específico de célula inmunitaria). Estos glóbulos blancos hacen las veces de guardias que patrullan el organismo y destruyen a los invasores.

Dichas células se encuentran en todos los tejidos del organismo; acaban con los agentes patógenos mediante un proceso llamado fagocitosis. Es complicado, pero hay una forma sencilla de explicarlo.

Los fagocitos se comen a los microbios invasores, y hay una razón por la que se llaman fagocitos: phago proviene del griego “comer”. Los fagocitos ingieren o engullen a los invasores. Mientras está atrapado el agente patógeno, se despliegan varios mecanismos asesinos que lo destruyen.

Algunos fagocitos tienen receptores que distinguen entre las células saludables y las sustancias potencialmente perjudiciales. (También tienen que ver con la renovación de las células muertas o en vías de morir). Otros comedores de agentes patógenos pasan por un proceso de señalización química hacia sitios donde pueden ser muy útiles. Los fagocitos ayudan incluso a depurar y reparar una vez que son destruidos los invasores.

Inmunidad Adaptativa

El sistema inmunitario adaptivo es como una base de datos inmunitaria. Después de encontrar a un agente patógeno específico, las células inmunitarias pueden recordar la mejor forma de acabar con él, por eso también se le llama inmunidad adquirida o específica.

La exposición original al agente patógeno puede ser intencional o accidental, eso no importa. Una respuesta normal y saludable empieza con un antígeno. Imagine al antígeno como el código de barras de cada célula.  Así como cada artículo del supermercado tiene un código de barras único, cada tipo de célula tiene su propio código de antígeno que lo identifica.

Estos antígenos —principalmente proteínas— también pueden identificar a los patógenos. El sistema inmunitario ha aprendido a interpretar esos códigos de antígenos. Cuando se percatan de una materia extraña, inician una respuesta inmunitaria.

Cada antígeno único desencadena la creación de un anticuerpo único. El anticuerpo con forma de “y” vuelve a unirse al antígeno correspondiente y marca al invasor para que lo ataquen otras células inmunitarias.  Algunos anticuerpos pueden incluso ocuparse del asunto ellos mismos.

Los linfocitos (otro tipo específico de célula inmunitaria) son las principales células implicadas en el sistema inmunitario adaptativo. En la médula ósea se producen dos tipos de glóbulos blancos, células T y células B, las cuales pueden atacar y matar por sí mismas a los agentes patógenos, o bien, ayudar a otros glóbulos bancos en su tarea.

Las células T y B forman la base del banco de memoria inmunitaria del organismo. Las células B presentan antígenos y crean y liberan anticuerpos. Las células T de memoria —esas que sobreviven a ataques previos— rápida y efectivamente responden ante agentes patógenos conocidos. Juntas, ayudan a que el sistema inmunitario destruya eficiente y efectivamente a bacterias, virus u otros agentes patógenos conocidos.

Defensa del Sistema Inmunitario

Ya mencionamos antes cómo funciona un sistema inmunitario normal y saludable, pero las defensas pueden sufrir el impacto del medio ambiente, la dieta, el estrés, el sueño, los viajes y otros factores del estilo de vida.

La función inmunitaria saludable es un esfuerzo conjunto de todo el organismo, y mantenerlo implica un enfoque holístico. A continuación, algunas ideas que pueden ayudar:

  • Duerma cuando menos siete horas diarias y evite las noches en vela.
  • Ejercítese regularmente para fomentar las células de memoria, fortalecer la inmunidad de la piel y movilizar a las células inmunitarias.
  • Minimice el estrés lo más posible o practique estrategias de afrontamiento saludables, como el ejercicio.
  • Que su dieta sea saludable y balanceada, con abundantes frutas, verduras y proteínas magras que aporten micro- y macronutrientes esenciales, así como importantes fitonutrientes. Una dieta saludable (que incluya cantidades saludables de fibra) también proporcionará al microbioma lo que necesita para mantener un adecuado funcionamiento de la barrera intestinal.
  • Practique una higiene adecuada, que incluya lavado frecuente de las manos, de modo que, de entrada, su organismo no tenga que enfrentar a muchos agentes patógenos.

Los antojos de alimentos vienen en todas las variedades y sabores. Ya sea que se le antoje comer algo salado en la noche o que sienta un hoyo en el estómago que solo el helado puede llenar, un antojo puede ser una sensación poderosa. Pero, ¿cuál es la causa de los antojos? Y, más importante aún, ¿qué intenta decirle su cuerpo a través de ellos?

Aunque la razón exacta de los antojos de alimentos está en debate, existen dos teorías principales: generalmente se piensa que los antojos de comida son psicológicos (vinculados a emociones, ansiedades, etc.) o fisiológicos (vinculados a vitaminas, minerales y otras carencias de nutrientes). Si bien aún se siguen investigando los hechos, explorar ambos enfoques puede brindarle información valiosa sobre su salud.

Prepárese para un curso intensivo sobre los antojos: qué son, qué puede aprender de los antojos y qué hacer cuando aparecen sigilosamente.

¿Qué son los antojos de alimentos?

Los antojos de alimentos son una experiencia casi universal. Sin embargo, la frecuencia e intensidad con la que las personas experimentan estos antojos varía mucho. Para algunos, un antojo es simplemente un deseo persistente—tal vez ha estado pensando en su colación salada favorita todo el día y tiene que detenerse para comer algo en su camino a casa desde el trabajo. No obstante, los antojos pueden ser mucho más intensos, lo que hace que las personas coman ciertos alimentos compulsivamente.

En la conversación del día a día, los antojos a menudo se etiquetan de dos maneras: dulce o salado. Sin embargo, la realidad es que las personas anhelan una gran variedad de sabores y tipos de alimentos: carbohidratos, café, grasas e incluso cosas que no son propiamente un alimento (pero este artículo se centrará en los alimentos). Los antojos pueden ser provocados por información sensorial (imágenes, olores y, por supuesto, sabores) u otros factores, como la ansiedad y el estrés.

Debido a que el término “antojos de alimentos” cubre una amplia gama de experiencias, conocer sus propios antojos requiere de autorreflexión. No siempre son importantes los antojos en sí mismos, sino las razones por las que los experimenta.

Fisiología vs. psicología: el debate del deseo

Como se mencionó anteriormente, algunos investigadores creen que los antojos de alimentos indican deficiencias de nutrientes, mientras que otros piensan que los antojos de alimentos son el resultado de la ansiedad, el estrés y otros factores mentales. En resumen, es una cuestión de fisiología (el cuerpo) versus psicología (la mente).

Entonces, ¿cuál teoría es la correcta? Desafortunadamente, no hay una respuesta fácil, pero analicemos la evidencia.

La noción de que los antojos indican una deficiencia nutricional en su dieta tiene sentido. Hay una cierta lógica en ello, que quizás sea la razón por la que esta es la explicación a la que muchas personas se aferran. Si se le antoja comer algo salado, sus niveles de sodio están bajos, o eso es lo que dice la lógica.

Sería bueno si los antojos de alimentos fueran tan sencillos y fáciles de descifrar, pero en realidad no hay ninguna ciencia que respalde esta teoría. Por el contrario, los fundamentos fisiológicos de los antojos de alimentos son mucho más confusos. Es cierto que una dieta desequilibrada o deficiente en nutrientes puede provocar antojos, pero no llevará a tener antojos de alimentos específicos que correspondan con las necesidades del cuerpo. Una dieta desequilibrada puede afectar la capacidad de su cuerpo de sentirse lleno y satisfecho. Y cuando no se siente lo suficientemente satisfecho después de una comida, eso deja espacio para que los antojos se infiltren en su día.

Las explicaciones psicológicas de algunos antojos de alimentos son igualmente complejas. Es tentador pensar que algunos antojos por ciertos alimentos en específico están ligados a nuestro estado mental o emociones específicas. (Por ejemplo: si se le antoja comer pasta, quiere decir que su cuerpo necesita sentir comodidad y calidez. Los antojos de alimentos crujientes reflejan su necesidad de apaciguar sentimientos de agresividad, etc.) Aunque puede haber algo de verdad en este razonamiento, no es tan claro.

Es cierto que los antojos de alimentos a menudo reflejan emociones, pero los alimentos específicos, o sabores, no están universalmente vinculados a emociones específicas. Si tiene antojo de pasta, por ejemplo, podría ser un reflejo de que se siente estresado. Sin embargo, para otra persona, este mismo antojo podría significar que simplemente tuvo un largo día y le encanta comer pasta. Los recuerdos también pueden desempeñar un papel en estos antojos. Si usted asocia la pasta con ciertos buenos recuerdos, es posible que tenga antojo de pasta cuando subconscientemente quiera evocar o volver a vivir esos recuerdos y emociones. El contexto lo es todo.

En resumen, sus antojos pueden informarle sobre su fisiología y psicología. Sin embargo, para conocer lo que su cuerpo le está diciendo, no se concentre demasiado en los alimentos que se le antojan, concéntrese en el contexto en el que surgen esos antojos.

Antojos de alimentos y emociones: ¿qué es la alimentación emocional?

Es probable que haya escuchado a alguien hacer referencia a la alimentación emocional, pero es muy probable que nunca haya escuchado una definición exacta. Esto es porque la frase “alimentación emocional” es un frase muy general en referencia a la alimentación estimulada por cualquier sentimiento que no sea el hambre. ¿Comer cuando se siente triste? Eso cuenta como un ejemplo de alimentación emocional. ¿Comer porque está aburrido? Así es, también entra en la categoría de alimentación emocional.

Comer cuando no tiene hambre puede sonar extraño, pero es increíblemente común. La mayoría de las personas disfrutan comer, especialmente cuando se trata de un alimento que les encanta. Y debido a que es agradable, comer puede convertirse en la opción más fácil cuando siente estrés, emociones y otras experiencias que la vida le presenta. Comer puede ser reconfortante, divertido y emocionante, y eso no tiene nada de malo.

Sin embargo, debido a que la alimentación emocional no es una respuesta directa al hambre, a menudo puede conducir a comer en exceso. Esto, a su vez, puede provocar sentimientos negativos o interponerse en el camino de sus objetivos de salud.

Aquí están las buenas noticias: hay una serie de formas probadas y comprobadas de identificar y evitar la alimentación emocional en su propia vida.

Una de las estrategias más comunes para manejar la alimentación emocional es llevar un diario de alimentos. Se trata de un diaro donde registra los alimentos que come, cuándo los come y cómo se sienten su mente y su cuerpo en ese momento. Esto ayuda a juntar las dos piezas del rompecabezas: los antojos y el contexto.

Al poner estos elementos uno al lado del otro, usted podrá comenzar a reconocer patrones. Tal vez come mucho los días en que su pareja trabaja hasta tarde. Esto podría indicar que el aburrimiento y la soledad desencadenan sus antojos. O tal vez sus antojos atacan en la noche, después de haber trabajado hasta tarde. Esto podría significar que está comiendo para liberar el estrés del día.

¿Qué está diciendo realmente su cuerpo a través de sus antojos?

Si frecuentemente tiene antojos o recurre a la alimentación emocional, vale la pena tomarse un tiempo para reflexionar. ¿Qué está tratando de decirle su cuerpo? O, mejor dicho, ¿a qué responde su cuerpo?

¿Es estrés? ¿Una mala alimentación? ¿Aburrimiento? Hay infinitas posibilidades, pero solo usted puede descifrar la causa. Es, después de todo, su cuerpo.

El proceso no tiene por qué ser complicado, solo preste atención a su cuerpo y preste atención al contexto. Como se mencionó anteriormente, un diario de alimentos es una gran herramienta para identificar la causa de sus antojos. ¿Estás comiendo en respuesta a ciertas emociones? ¿O es el resultado de una dieta que nunca le deja lleno y satisfecho? Ambas causas pueden manejarse con pequeños cambios en su estilo de vida.

Consejos para satisfacer sus antojos de manera saludable

No se puede identificar una cura sin primero diagnosticar el problema. Del mismo modo, no podrá controlar o evitar sus antojos sin antes evaluar por qué los experimenta. Una vez que haya identificado la causa de sus antojos, puede comenzar a trabajar en soluciones. Si necesita algunas ideas, no se preocupe, aquí le compartimos una lista de algunas estrategias comunes para controlar los antojos:

  1. Incluya frutas, verduras y otras colaciones ricas en nutrientes en su rutina diaria: las colaciones saludables están subestimadas. Un puñado de nueces y algunas zanahorias lo dejarán satisfecho y lleno de energía, y esto puede ayudarle a evitar algunos de esos antojos salados durante sus horas laborales en el día.
  2. Póngase de pie y muévase: el ejercicio no tiene que ser intenso para ser gratificante y beneficioso. Si descubre que a menudo come en respuesta al estrés, intente dar un paseo rápido. Estar al aire libre y moverse puede ayudar a su cuerpo a producir endorfinas que controlan el estrés y que le ayudarán a sentirse más relajado que estar sentado comiéndose una colación de papas fritas.
  3. Mascar chicle: si suele comer por aburrimiento, el chicle puede ser una solución para usted. Mascar chicle le da a su boca algo que hacer, y si bien podría parecer algo insignificante, puede ayudar a evitar los antojos durante todo el día.

Cuando tenga un antojo y trabaje en reflexionar sobre ello y controlarlo, no olvide ser generoso consigo mismo. Conocer lo que su cuerpo le dice a través de los antojos requiere autorreflexión, autoconciencia y autocompasión. Claro, está tratando de ceder un poco menos a los antojos, pero nadie es perfecto. Una bola de helado (¡o tres!) de vez en cuando no es algo tan grave, siempre y cuando pueda empezar de nuevo mañana.

En general, los términos “positividad corporal” y “aceptación corporal” son frases que abarcan tópicos muy amplios. La mayoría de las personas conversan sobre el movimiento de positividad corporal y no sobre la aceptación corporal a nivel individual. Y no hay nada de malo en ello. A menudo se necesita formar un movimiento para que haya cambios. (¡Y el movimiento de positividad corporal ha contribuido mucho a redefinir los estándares de belleza en la publicidad!)

Sin embargo, cuando se trata de la aceptación corporal y la positividad corporal de forma individual, su representación en el campo de la publicidad es solo una pieza del rompecabezas. Las otras piezas son el amor propio y la autoaceptación.

Entonces, ¿qué puede hacer usted en su vida para fomentar la aceptación corporal y la positividad corporal? Le damos una pista: olvídese de la báscula . O al menos, guárdela un tiempo. Siga leyendo y obtenga un resumen de lo que significa exactamente la aceptación corporal, consejos sobre cómo promover la aceptación corporal en su propia vida y algunas métricas de salud a las que puede recurrir en lugar del número en la báscula.

¿En qué consiste la positividad corporal?

En pocas palabras, la positividad corporal consiste en la capacidad de sentirse bien con su propio cuerpo. No con el cuerpo que desearía tener o con el cuerpo que tenía hace un mes, sino con el cuerpo que tiene actualmente. La realidad es que, a lo largo de la vida, es normal que el cuerpo humano cambie continuamente, por lo que la positividad corporal también incluye la aceptación de esos cambios a medida que ocurren.

Existen muchos conceptos erróneos sobre la positividad corporal y la aceptación del cuerpo, pero la más común es que la positividad corporal promueve estilos de vida poco saludables. En otras palabras, el movimiento de positividad corporal dice que la salud no es importante.

Como se mencionó anteriormente, esto no es cierto. La aceptación del cuerpo no promueve estilos de vida poco saludables debido a que no promueve ningún estilo de vida en específico. No se trata de decirles a las personas cómo deben verse o cómo deben vivir, sino de ayudarlas a sentirse bien con sí mismas sin importar cómo se vean o cómo vivan. El objetivo de la positividad corporal y la aceptación corporal es separar su autoestima de su apariencia.

Esto no significa que no pueda tener metas personales que incluyan el mejoramiento de su apariencia. Solo asegúrese de tener en mente sus objetivos . ¡Más adelante hablaremos de esto!

La aceptación corporal y el peso

La sociedad moderna está demasiado centrada en el peso. Para muchas personas, el peso es el único indicador de saludal que prestan atención y, como resultado, su percepción de su propia salud está ligada directamente a su peso, y nada más.

Las evaluaciones de salud basadas en el peso a menudo se basan en el número que le proporciona la báscula de baño y el índice de masa corporal, o IMC. El IMC considera cuatro factores (su altura, peso, sexo y edad) y proporciona un número que lo clasifica en una de cuatro categorías: bajo peso, peso saludable, sobrepeso y obesidad. Si bien esta puede ser una guía útil para algunas personas, el IMC no debe usarse como el único indicador de salud. Muchos atletas, por ejemplo, tienen sobrepeso según los estándares de IMC debido a su masa muscular.

Otro defecto de este índice es que, en última instancia, se centra solamente en el peso. Centrarse demasiado en su propio peso puede tener un impacto negativo en su imagen corporal, salud mental y causar que no le dé importancia a otros indicadores de salud, como, por ejemplo, la manera en que usted se siente realmente

Al final del día, el cuerpo humano es complejo y también lo es su salud,

por lo que puede ser difícil liberarse de la mentalidad centrada en el peso. Ya sean comentarios desagradables en las redes sociales o niños acosados en la escuela por su peso, muchas personas enfrentarán en su vida algún tipo de estigma debido al peso. Esto puede reforzar la noción de que el peso es la única métrica que importa.

Entonces, ¿qué puede hacer usted para liberarse de esta mentalidad y crear un estilo de vida basado en la aceptación corporal? La clave está en adoptar otras formas de medir y cuidar su salud.

Un enfoque diferente: salud en cualquier talla

Las medidas de salud que muchas personas adoptan para sustituir las medidas de salud centradas en el peso varian de persona a persona, ya que lo que muchos consideran “saludable” también varía de persona a persona. Esta es la lógica fundamental detrás de un enfoque de salud cada vez más popular: Salud en cualquier talla, o HAES, por sus siglas en inglés (Health at Every Size).

El enfoque HAES anima a las personas a deshacerse de la báscula y centrarse en otros indicadores de una vida sana: el cuidado personal y la alimentación intuitiva, por ejemplo. Mientras que muchas personas equiparan una vida saludable con la pérdida de peso y el mantenimiento de un peso ideal determinado por la sociedad, el enfoque HAES se basa en la idea de que usted puede fomentar un estilo de vida saludable independientemente de su tamaño o peso. Naturalmente, esto requiere cierta aceptación de uno mismo.

Estas son las buenas noticias: una vez que comience, creará un ciclo de retroalimentación positivo. El estigma del peso a veces puede afectar la salud mental y emocional, lo que puede también dificultar el cuidado personal. Sin embargo, a medida que comience a enfocarse en otros elementos de su salud, comenzará a sentirse más cómodo consigo mismo. Y a medida que acepte y se sienta más cómodo con su cuerpo, le será más fácil concentrarse en hábitos de vida saludables que no están basados en el peso.

Consejos para fomentar un estilo de vida de aceptación y positividad corporal

Hasta este punto, seguramente ya haya captado una cosa: la aceptación del cuerpo y la positividad requieren que usted se concentre en aspectos de su salud que no se relacionan con el peso ni con los estándares de una imagen corporal poco realista. Sin embargo, ¿cómo se convierte este conocimiento en acción para obtener resultados?

A continuación le compartimos algunos consejos que le ayudarán a practicar la positividad corporal en su vida diaria:

  1. Controle su diálogo interno: es fácil desanimarse, especialmente con toda la negatividad que circula en línea. El primer paso hacia la aceptación corporal es asegurarse de que su narrativa interna no comience a reflejar esa negatividad.
    Puede parecer cursi, pero una de las mejores formas de mantener pensamientos internos positivos es a través de las afirmaciones. Decirse declaraciones positivas sobre usted mismo en voz alta puede generar cambios en su narrativa interna. Esto puede ser especialmente útil si con frecuencia encuentra que sus pensamientos se vuelven negativos.
  2. Haga ejercicio todos los días: ya sea caminando por su vecindario o montando bicicleta por media hora, la actividad es un gran primer paso hacia la positividad corporal. El ejercicio puede darle una sensación de logro, liberar endorfinas que apoyan el estado de ánimo positivo y ayudar a que su cuerpo y su mente se sientan saludables.
    Cuando se trata de movimiento y ejercicio, sea generoso consigo mismo. Concédase también las herramientas que necesita. Pruebe un nuevo par de zapatos para caminar o un reloj inteligente para hacer ejercicio que lo motive a entrar en actividad. Es posible que algunos días solo consiga dar un paseo rápido por el vecindario, y eso no tiene nada de malo.
  3. Pruebe la alimentación intuitiva: este enfoque de alimentación se basa en la conexión con su cuerpo y sus necesidades. El principio rector de la alimentación intuitiva es simple: coma cuando tenga hambre, deténgase cuando esté satisfecho. La alimentación intuitiva funciona mejor si identifica alimentos que son ricos en nutrientes, lo mantienen lleno y satisfacen algunos de sus antojos.
    Comer cuando tiene hambre suena bastante simple, ¿cierto? Paradójicamente, es increíblemente simple, pero muy complicado de poner en práctica. Con la prisa y el ajetreo del mundo actual, es posible que tienda a devorar su comida cuando está ocupado o en los pocos minutos que encuentre para comer. A menudo, esto puede llevarlo a comer demasiado; no le da tiempo a su cuerpo para procesar el hecho de que está satisfecho. La alimentación intuitiva requiere que preste atención y escuche detenidamente a su cuerpo. (Para obtener consejos sobre cómo ralentizar las comidas, consulte este artículo sobre un concepto relacionado—comer conscientemente)
  4. Modifique sus interacciones en línea: a menudo, los mensajes más negativos en su vida provienen de sus interacciones en línea. Aunque tiene sus beneficios, la cultura de Internet y las redes sociales pueden convertirse en una madriguera de comparaciones contraproducentes y conversaciones internas negativas. Si usted se encuentra constantemente comparando su vida o su cuerpo con los de las personas en línea o aquellas que forman parte de la cultura pop, considere cambiar lo que ve en línea. Un breve descanso de las aplicaciones y los sitios que frecuenta también pueden hacer maravillas por su propia imagen.

Probablemente ya esté familiarizado con muchos de los multicitados beneficios del ejercicio. Es bueno para el corazón, puede ayudar a mantener un peso saludable, es bueno para los pulmones… la lista es larga. Parece que los científicos descubren constantemente nuevas formas en que el ejercicio puede ayudar a mantener el cuerpo saludable y feliz.

La desintoxicación y la depuración son temas de extrema importancia en una forma de vida saludable. Y, naturalmente, la gente ha comenzado a explorar los vínculos entre el ejercicio y los procesos de desintoxicación del organismo. En Internet circula mucha información sobre el tema y tal vez ya se haya topado con ella. Si bien parte de esa información se basa en investigaciones científicas convincentes, mucha de esa información proviene de fuentes menos confiables.

El asunto es separar los hechos de la ficción. Ahí es donde entran en juego los consejos que vienen a continuación. Siga leyendo para enterarse de todo sobre el papel que desempeña el ejercicio —y la función que no tiene— en los procesos de desintoxicación del cuerpo.

Y en todo caso, ¿qué es la desintoxicación? Conozca los fundamentos

Inicialmente, el término “desintoxicación” era muy específico, y solo se refería a eliminar las drogas, el alcohol o algún veneno. En años recientes, sin embargo, el término se ha extendido a la eliminación de cualquier toxina del organismo, ya sea alcohol, productos químicos o desechos corporales.

A través del esfuerzo combinado del hígado, los riñones y los intestinos, el organismo elimina sus propias toxinas todos los días de su vida. Estos procesos son naturales y, prácticamente, no hay mucho que usted pueda hacer para cambiarlos.

La mayoría de los consejos y trucos de desintoxicación se basan en la idea de que el cuerpo necesita un empujoncito extra para eliminar por completo las toxinas. Hay mucha pseudociencia por ahí, así que asegúrese de hacer lo que tiene que hacer. (¡Más al respecto aquí!)

Bases científicas del papel del ejercicio en la desintoxicación

El lugar del ejercicio cardiovascular, el levantamiento de pesas o cualquier otro entrenamiento favorito en el esquema de la desintoxicación depende de a quién le pregunte.

Algunas rutinas de ejercicio se promocionan como entrenamiento para desintoxicación, es decir, que de alguna manera implican una mejor eliminación, o más eficiente, de las toxinas del cuerpo. Otros afirman que a medida que uno suda, libera toxinas a través de los poros.

La base científica de estas afirmaciones es débil.

Pero qué dice la ciencia: el ejercicio puede ayudar al organismo a desintoxicarse, ayudando a mantener saludables el hígado y los riñones. De lo que se trata es de cuidar las defensas y los procesos naturales del cuerpo.

El ejercicio también produce un impacto positivo en otra de las defensas del organismo contra las toxinas, el sistema linfático. Este importante sistema está constituido por los vasos y los ganglios linfáticos, que, en conjunto, transportan el líquido linfático que ayuda a mantener saludable el organismo y lo protege de otras sustancias nocivas. Se ha demostrado que el ejercicio regular ayuda a aumentar la circulación de dicho líquido por el cuerpo, ayudando, así, a eliminar toxinas y bacterias de manera más eficaz.


Dato curioso sobre los pulmones y la desintoxicación

Con cada respiración, los pulmones ayudan a la desintoxicación del cuerpo gracias a la expulsión de dióxido de carbono, gas que es un subproducto tóxico del metabolismo de la energía. Así que, cuanto más ejercicio haga, más dióxido de carbono tienen que eliminar los pulmones.

Pero no se preocupe, el ejercicio regular (y no fumar) es una de las cosas más importantes que usted puede hacer para optimizar la fuerza, la eficiencia y la salud general de los pulmones. El esfuerzo que realizan para incorporar oxígeno adicional y expulsar dióxido de carbono durante el ejercicio será benéfico en el largo plazo.


¿Las toxinas se sudan?

Si alguna vez ha hecho ejercicio, habrá sudado mucho. ¡Qué rayos! Incluso si nunca ha hecho ejercicio, probablemente haya estado incómodamente sudoroso en algún momento. Suele suceder. El sudor es uno de los principales mecanismos de regulación de la temperatura del organismo. Si el cuerpo siente que se está sobrecalentando, libera sudor para que usted vuelva a sentirse fresco.

Pero, ¿y si el sudor hiciera más? ¿Qué tal si el sistema de enfriamiento del cuerpo también ayudara a limpiar de toxinas el organismo? Es una idea atractiva y parece bastante plausible, pero desafortunadamente, es más bien una ilusión.

Si bien en algunos estudios se sugiere que el sudor puede contener metales pesados y otras toxinas, el consenso general es que sudar cumple con su función, es decir, enfría el cuerpo, y no mucho más.

En última instancia, el sudor es principalmente agua con un poco de sal.

La clave de la desintoxicación es un hígado feliz, y el ejercicio puede ayudar

Sudar podría no ser un mecanismo de desintoxicación, pero todavía no descarte el ejercicio. Hay otras muchas formas en que una buena sesión de ejercicio puede ayudar al cuerpo a eliminar las toxinas. Y la principal es que el hígado se mantenga saludable.

El hígado es como el filtro de una piscina —separa lo malo de lo bueno. Luego descompone y elimina los residuos indeseables. No hay duda de que simplificamos el proceso, pero el mensaje es claro. El hígado es la pieza más importante del rompecabezas de desintoxicación del organismo.

Y algo más sobre el hígado: hace un gran esfuerzo. Y trabaja mucho. Usted puede facilitarle el trabajo bebiendo con moderación, manteniendo un peso saludable y comiendo saludablemente. Pero es natural que experimente cierto desgaste, el cual suele manifestarse como acumulación de grasa. (La acumulación de grasa en el hígado no representa un riesgo inmediato para la salud, pero puede dar lugar a cicatrices conocidas como fibrosis, y eventualmente, a cirrosis).

Aquí es donde entra en juego el ejercicio.

En un estudio sobre pacientes con enfermedad de hígado graso no alcohólico —problema de salud comúnmente asociado con la obesidad— se demostró que el ejercicio regular reduce la cantidad de grasa en el hígado. Esto vale para el ejercicio aeróbico (trotar, andar en bicicleta, etc.) y el entrenamiento de resistencia (levantamiento de pesas, ejercicios con el peso corporal, etc.). Además, independientemente de la pérdida de peso, se observó en los pacientes una reducción de la grasa hepática.

Entonces, ¿qué significa esto? En pocas palabras, cualquier rutina de ejercicio que elija le ayudará a mantener sano el hígado, siempre que lo haga con regularidad. No importa si prefiere Pilates, ciclismo, natación o entrenamiento con pesas libres. E incluso si usted no está bajando de peso, el hígado seguirá recibiendo apoyo.

¿Qué pasa con los riñones y el ejercicio?

Si bien el hígado hace gran parte del trabajo de desintoxicación del organismo, no es tarea de un solo órgano. Los riñones también están involucrados en el proceso, en especial cuando se trata de filtrar líquidos. A medida que la sangre fluye del hígado a los riñones, los otros órganos de desintoxicación importantes eliminan la urea y otros desechos de la sangre. Estos productos de desecho luego son expulsados del cuerpo a través de la orina.

Es natural que los riñones resulten afectados a medida que se envejece, igual que cualquier otra parte del cuerpo. Y como el resto del cuerpo, cuanto mejor cuide de usted mismo y de su salud, más saludables estarán los riñones.

Igual que al hígado, sus opciones de estilo de vida los afectan. Mientras más haga usted trabajar a los riñones, más rápido se verán afectados negativamente. Por otra parte, en algunos estudios se ha relacionado el ejercicio regular con la salud de los riñones. En otras palabras, cuanto más ejercicio haga, más tiempo podrán los riñones funcionar al máximo.

Papel del ejercicio en la desintoxicación mental

Una forma de desintoxicación que a menudo se pasa por alto es la desintoxicación mental. En el transcurso del día, usted se enfrenta a innumerables factores estresantes, unos más grandes que otros. Y esos factores estresantes pueden acumularse día a día, aumentando el nivel de referencia del estrés y la ansiedad.

El estrés se afronta de diversas maneras, pero una de las formas más comunes de desintoxicación mental es el ejercicio. Mientras usted está activo, el organismo libera naturalmente endorfinas, sustancias químicas que alivian el estrés y mejoran el estado de ánimo. (Si alguna vez ha oído la expresión “euforia del corredor”, es esto lo que se describe).

Estas endorfinas, combinadas con la sensación de logro que a menudo acompaña al ejercicio, pueden ayudar a disipar el estrés, desintoxicando la mente.

Comience a apoyar activamente las defensas naturales del organismo contra las toxinas

A fin de cuentas, nunca hay una solución rápida para desintoxicar el cuerpo. No existe un ejercicio milagroso que ayude a eliminar las toxinas del organismo. Por más que se sude, el cuerpo nunca estará libre de sustancias no deseadas. (Y todo ese ejercicio puede deshidratar, ¡así que asegúrese de beber mucha agua!)

Aunque no existe una solución rápida, hay una muy sencilla: haga ejercicio con regularidad y lleve una dieta saludable. Este enfoque comprobado y verídico ayudará a que los defensores naturales del cuerpo contra la toxicidad —los riñones y el hígado— funcionen sin problema.

Cada pocos meses avanza la tecnología de los teléfonos inteligentes. Cada pocas semanas, la ciencia parece presentar nuevos y fascinantes descubrimientos. Cada pocas horas, una nueva idea cautiva a Internet. Por eso parece que el mundo va cada vez más rápido hacia un futuro de ciencia ficción.

No importa lo mucho que hayan avanzado los dispositivos activados por voz y controlados por algoritmos, afortunadamente los fundamentos de la salud humana se han quedado atrapados en la antigüedad —una constante en un torbellino de cambios. Esta estasis relativa permite volver la mirada atrás, a lo que funcionó en culturas antiguas para ayudar a dar forma a su estilo de vida saludable hoy.

En aras de su continuo bienestar, aprenda a sacar partido de la sabiduría de los enfoques tradicionales de todo el mundo, si bien esto no significa dejar de lado ese nuevo monitor de actividad ni olvidarse de su app para planificar sus comidas. A continuación, verá cómo combinar la sabiduría antigua con las herramientas tecnológicas de la modernidad y seguir viviendo su mejor vida.

Busque el equilibrio

El concepto de equilibrio no ha dejado de ser importante a lo largo de los siglos, a diferencia de la práctica dedicada a él. Es común oir hablar de dietas equilibradas, equilibrio entre el trabajo y la vida, etc., pero son casi puras palabras vacías.

Buscar el equilibrio es un objetivo que requiere acción y atención. En vez de soportar tanto desequilibrio, utilice las herramientas disponibles para mantener un estilo de vida armonioso y saludable.

  • Programe un temporizador para definir la duración de cada tarea y no invadir el tiempo reservado para usted o su familia.
  • Utilice las funciones del teléfono que posponen las notificaciones durante cierto tiempo o defina un horario dedicado a apagar los dispositivos y concentrarse en estar presente y atento.
  • Organice sus días para lograr el equilibrio deseado —la estructura y la intención de las acciones son útiles.
  • Utilice una app para el seguimiento de su consumo de alimentos de manera que tenga un panorama franco de lo que come cada día.
  • Recurra a programas o asesores de salud en línea que le ayuden a adoptar una dieta equilibrada que le funcione.
  • Recuerde equilibrar su producción de energía con actividades revitalizantes de cuidado personal, desde la meditación hasta la práctica del hygge (filosofía del confort acogedor).

Evite el exceso

Mantener el equilibrio en la vida significa evitar los excesos, de tal forma que ambos objetivos se retroalimentan. Es imposible crear un equilibrio entre la vida laboral y la vida familiar si trabaja 12 horas al día. Y una dieta equilibrada no es posible con un exceso de bocadillos azucarados inclinando la balanza literal y figurativamente.

Pero es extremadamente difícil evitar los excesos. Esta era de abundancia se traduce en que hay muchas culturas nadando en exceso de información, exceso de calorías, exceso de posesiones materiales y más.

Sin embargo, existen soluciones. Parte del trabajo que uested hace para equilibrar su vida también le ayudará a controlar los excesos. A continuación detallamos algunas otras formas de moderar muchos aspectos de la existencia moderna:

  • Haga un seguimiento de las calorías que consume y de las que quema para evitar excesos calóricos que puedan resultar en un aumento de peso.
  • Si bebe alcohol, que sea con moderación —se logra recurriendo a una aplicación de seguimiento o con buenos límites pasados de moda mediante autocontrol y la ayuda de sus amigos.
  • Ordene sus espacios físicos para convertirlos en lugares más saludables.
  • Recurra a aplicaciones de meditación u otros consejos de atención plena para deshacerse de algunas de las tensiones que abarrotan su espacio mental, le roban atención y agotan su energía.
  • Siempre que sea posible, limite el tiempo que pasa frente a una pantalla (teléfono inteligente, tableta o televisor). También para eso hay aplicaciones.

Adopte el enfoque holístico

Orientarse a los detalles es una gran cualidad porque ayuda en la oficina y en casa. Sin embargo, enfocarse en los detalles y en las minucias suele oscurecer el panorama general, aunque los detalles no siempre han afectado a la humanidad. Las filosofías orientales antiguas se centran en un enfoque holístico de la vida y la salud. Los enfoques tradicionales chinos sobre la salud tratan al cuerpo como un todo, mientras que las prácticas occidentales tienden a centrarse más en los aspectos específicos de cada uno de los sistemas.

Pero la verdad absoluta —algo que abarca todas las tradiciones— es que el cuerpo es una máquina hiperconectada. Hacer zoom para ver estas conexiones y vigilar el panorama general de su cuerpo y su bienestar general puede ayudarle a mantenerse saludable y feliz.

Ser más holístico significa cuidar la salud total del organismo y apuntalar todos los pilares del bienestar. Utilice las apps de su teléfono inteligente para entrenar, dedicar tiempo a todos los aspectos de la salud y diseñar una dieta que atienda a sus objetivos generales de salud.

Practique técnicas de automasaje

El masaje es un boleto a un reino de lujosa relajación: la tensión muscular y el estrés se desvanecen minuto a minuto, dejando al final un remanso de pura tranquilidad. Pero a veces, cargado de trabajo, con la tensión a flor de piel, con cada oleada, la energía y la tranqulidad se agotan. Y no hay una cama de masaje ni una bata esponjadita a kilómetros de distancia.

Con sus técnicas de automasaje, las tradiciones antiguas pueden representar una gran diferencia en lo que a relajación muscular y sensación de calma se refiere. No es necesario nacer con manos mágicas para darse un automasaje y encontrar alivio cuando no es posible hacer cita en el spa.

Esto es lo que usted puede hacer:

  • Masajee únicamente las zonas de tensión o ligeramente adoloridas. Masajear el área incorrecta (como esa en que se experimenta un dolor agudo) de manera incorrecta puede empeorar las cosas.
  • Aplique presión en las áreas tensas y hágalo con movimientos circulares para deshacer los los nudos.
  • Intente con dos dedos, un nudillo o los pulgares, lo que sea más cómodo para el área que está trabajando.
  • Limítese a unos 30 segundos de masaje en cada área.
  • Empiece con poca presión y nunca aplique toda la presión posible.
  • Utilice rodillos de espuma, pelotas de tenis o aparatos de masaje para incrementar las posibilidades de eliminar la tensión. (Únicamente utilice los masajeadores y rodillos según las indicaciones e instrucciones del fabricante o de un profesional de la salud).
  • Busque videos o tutoriales para la exploración guiada de diferentes técnicas de automasaje.
  • Reserve tiempo con un masajista profesional de calidad para que le ayude a lidiar con las áreas problemáticas.

Considere la comida como una parte funcional de su salud general

El enfoque consistente en la dieta ha prevalecido durante siglos. Desafortunadamente, el foco de atención hoy en día tiende a estar en el control del peso o la estética, no tanto en cómo los alimentos pueden contribuir a la salud en general.

Es importante mantener un peso saludable, y concentrarse en la dieta realmente va en línea con las tradiciones antiguas, solo que el objetivo es ligeramente diferente.

La nutrición tradicional china —y otras filosofías duraderas– tiende a ver los alimentos como funcionales para la salud e imbuir más intencionalidad en las decisiones sobre la dieta. Esto significa que los ingredientes se eligen para ayudar a respaldar aspectos específicos de la salud, al tiempo que mantienen el bienestar integral.

Así que empiece a replantear su relación con la comida y las bebidas para incluir la funcionalidad, además de consideraciones como el sabor, las calorías y el contenido de macronutrientes. Conviene aprender más sobre la nutrición tradicional china para luego aplicar esos conocimientos a través de la tecnología, de este modo le será más fácil la planificación de las comidas y ello facilitará a su vez la estructura y el seguimiento de su dieta.