¿Qué nutrientes son mejores para apoyar la salud de la visión?

Vitamina C
La vitamina C es un antioxidante que se encuentra en frutas y verduras; apoya la salud de vasos capilares, encías, dientes y cartílagos, y puede encontrarse en virtualmente todas las células del organismo, si bien su concentración es significativamente más elevada en la retina que en la sangre. Como el cuerpo humano no produce vitamina C, debe ingerirse como parte de la dieta.

Zinc
El zinc es un oligomineral altamente concentrado en los ojos. Desempeña un papel muy importante en el transporte de la vitamina A a la retina. El déficit de zinc se ha relacionado con visión nocturna deficiente y cataratas opacas.

Luteína y zeaxantina
La luteína y la zeaxantina son carotenoides; ambos sirven como antioxidantes y ayudan a neutralizar los radicales libres y reducir el estrés oxidante. Si bien ninguno de estos nutrientes se incluyó en el estudio original sobre enfermedades de los ojos relacionadas con la edad (AREDS), actualmente el National Eye Institute está llevando a cabo un segundo estudio (AREDS2) para confirmar si un suplemento que contenga 10 mg de luteína y 2 de zeaxantina reduce el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad (AMD, por sus siglas en inglés).

Ácidos grasos omega-3
Las grasas son parte esencial de la dieta humana. Las dos familias de ácidos grasos esenciales son omega-3 y omega-6. Casi todas las personas consumen suficientes ácidos grasos esenciales omega-6, pero es común la ingesta insuficiente de ácidos grasos omega-3, particularmente del ácido docosahexaenoico (DHA) y el eicosapentaenoico (EPA). Estos ácidos grasos son importantes para muchos aspectos de la salud, entre otros, estructura de las membranas, desarrollo neural, regulación del ritmo cardiaco, presión sanguínea e inflamación.
En la retina hay concentraciones elevadas de DHA, y se ha demostrado que una dieta deficiente en DHA en animales puede resultar en deterioro visual y degradación de la retina. Por otra parte, también se ha incluido en el AREDS2 el estudio de la luteína y la zeaxantina, así como de los ácidos DHA y EPA.

Estudios
En las dos últimas décadas, ha habido avances significativos en la investigación relacionada con la nutrición y la salud de los ojos. Los investigadores ya han profundizado en los conocimientos sobre cómo la nutrición ayuda a fomentar la visión saludable y reduce el riesgo de trastornos de la vista relacionados con la edad. El estudio AREDS fue patrocinado por el National Eye Institute. Anteriormente, los investigadores relacionaban la salud de los ojos y la nutrición, pero querían conocer más a fondo su posible relación. Según el equipo de investigadores, su objetivo era “aprender más sobre la historia natural y los factores de riesgo de la degeneración macular (AMD) y las cataratas relacionadas con la edad” y “evaluar el efecto de dosis altas de antioxidantes y zinc en el avance de la AMD y la catarata”. En el estudio participaron 3,640 sujetos de entre 55 y 80 años de edad. A los sujetos del grupo de prueba se les administraron diariamente 500 mg de vitamina C, 400 UI de vitamina E, 15 mg de beta caroteno (25,000 UI de vitamina A) y 80 mg de zinc.* Los resultados mostraron que esa suplementación retrasó 25% la pérdida de agudeza visual en caso de AMD y 19% en individuos de alto riesgo. Estos resultados se han confirmado en varios estudios de menor envergadura. Desde que se llevara a cabo el estudio AREDS original, en nuevas investigaciones se han observado resultados positivos tanto de la luteína y zeaxantina, como de los ácidos DHA y EPA.

Otro estudio emblemático fue el Estudio del suplemento antioxidante luteína (LAST) publicado en la revista Optometry. Los resultados de este estudio muestran que los síntomas de la AMD podrían mejorar con suplementos de luteína purificada o una combinación de suplementos de luteína y otros antioxidantes, como vitamina A, vitamina C, vitamina E y beta caroteno. Las dosis de luteína y zeaxantina utilizadas en el estudio fueron 10 y 2 mg, respectivamente.

JM Stringham y BR Hammond llevaron a cabo un estudio con 40 sujetos sanos cuyo promedio de edad era 23.9 años. Se asignaron para recibir suplementos diarios de luteína (10 mg) y zeaxantina (2 mg) durante seis meses. Después, los ojos de los sujetos se sometieron a pruebas de los efectos del brillo tal como se experimenta en situaciones cotidianas, como estar al aire libre en días brillantes, sesiones prolongadas ante la pantalla de una computadora y exposición nocturna a los faros delanteros de un vehículo que se acerca en sentido contrario. Al cabo de seis meses de la suplementación, la densidad óptica promedio del pigmento macular (MPOD) se incrementó significativamente respecto del valor promedio al principio del estudio. La MPOD más elevada se ha relacionado con incrementos de la agudeza visual. Después de someter a prueba a los sujetos respecto de su desempeño en tareas visuales, los investigadores concluyeron que de cuatro a  seis meses de suplementación con luteína y zeaxantina mejoraron significativamente el desempeño visual en situaciones de alto brillo.

Actualmente, el National Eye Institute está llevando a cabo un segundo estudio (AREDS2) para evaluar el efecto de estos nutrientes en la AMD y la pérdida de visión en individuos de alto riesgo. Las dosis que están utilizando son las siguientes: 10 mg de luteína, 2 mg de zeaxantina, 350 mg de DHA y 650 mg de EPA. Adicionalmente, el estudio verificará el efecto de dos modificaciones a la formulación original del AREDS: sin beta caroteno y una dosis reducida de zinc (25 mg/día).

* Nota: a la formulación del AREDS se agregaron 2 mg de cobre para prevenir la anemia por  deficiencia de cobre, cuadro clínico asociado a la ingesta de niveles elevados de zinc.

Referencias (disponibles sólo en inglés)

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